El 25 de noviembre del 2,020 marcó un antes y un después para todos los que amamos al fútbol. Para muchos de mi generación, el Diego representa el talento excelso que un ser humano puede tener sobre una cancha de fútbol. Haya sido en césped o en tierra, abierto o cerrado, Diego Armando Maradona fue y siempre será uno de los dos ídolos que inspiraron mi deseo de ser futbolista cuando era niño. El Diego y el «Loco» Cantona, fueron el combustible para cumplir mi sueño de ir a ver un Mundial, y por más que les tiren mierda, eso para mi jamás va a cambiar.

He visto y he escuchado varios comentarios, como el de Félix Serb, que dijo que «somos una sociedad enferma e ignorante» porque el Diego fue más llorado que Stephen Hawking. Me dio mucha pena ajena, que este hijo de puta triplemente ignorante, haya hecho un comentario asi. Creo que personas como este animal, son las que hacen que nuestra sociedad sea más ignorante que enferma y lo voy a explicar, como que si se lo estuviera diciendo a un niño de 5 años, para que sea entendible a todo nivel.

Para personas como este cerote (si usted no es chapín, Googleelo), es muy fácil decir que, por la mala cabeza del Diego y por las decisiones que tomo en su vida, somos una sociedad ignorante. Es tan fácil como entender que viene de un trasfondo burgués o de mentalidad burguesa, y que no tiene ni la más puta idea de lo que es crecer en el barrio. Y lo digo, porque yo si tuve la oportunidad de hacerlo, en el glorioso barrio de Gerona. Donde salir a jugar pelota era a muerte, barriéndose en el concreto por hacerte del balón y donde cualquier disputa se resolvía con un par de vergazos. Y no pasaba nada.

Tuve la ventaja divina, de que viví en el barrio, sin que me hiciera falta nada en casa. Pero yo no entendía, como muchos de los patojos con los que jugaba, estaban en condiciones muy diferentes a las mías. Chavos que al pasar de los años, me enteré que se volvieron sicarios, secuestradores e incluso, cadáveres. Hijos de madres tan trabajadoras como la mía, a la que una sociedad racista como la de Guatemala, los abortó de sus planes porque el acceso que pueden tener a salud, educación y seguridad es poco y de muy baja calidad. Ellos escogieron llevar una vida llena de malas decisiones, porque no conocían nada mejor. Para muchas personas es muy fácil juzgar, porque todo ha sido demasiado sencillo en su camino, y creen que tienen el derecho de decir como tiene que vivir la demás gente, porque su maldita y triste vida no es tan pública como quisieran.

El Diego representa más que todo ese conjunto de malas decisiones. El Diego representa a todos aquellos marginados por la indiferencia de una sociedad egoísta. Representa al éxito afuera del barrio. Ese éxito, que muchos envidian, porque no entienden como ellos con sus herramientas y sus estudios, simplemente no pueden lograr, y no lo entienden, porque miden el éxito con la materia, y es ahí donde empiezan a fracasar. En vez de extender la mano y ayudar, se sientan a apuntar con el dedo mientras se frotan el ardor que esto les provoca. El Diego, como muchos, no pidió ser ídolo. Los que lo hicimos ídolo, es porque, es una voz para todos aquellos que la hemos cagado como los grandes. De que no tenemos que ser perfectos para ser líderes y guiar a otros. Que mientras más humanos nos veamos, más perfectamente imperfectos vamos a ser, y nos podemos convertir en agentes de cambio.

De verdad, hay que ser sumamente ignorante como para decir que somos una sociedad enferma porque hacemos más ruido por un futbolista que por uno de los científicos más importantes del último siglo. Hay que ser extremadamente ignorante, para asumir que todos «deberían» saber quien es Stephen Hawking y la teoría de los agujeros negros. Yo creo que más allá de ignorante, hay que ser estúpido para no saber que el fútbol es la actividad profesional más popular del mundo, y que le llega a todas las clases sociales. Y que en serio, hay que ser un verdadero idiota para asumir que en todos los países, la educación pública (la cual cubre el 95% de las poblaciones), te dan Física fundamental de calidad y que por supuesto, te hablan de Stephen Hawking.

Yo me quedo con el Diego. El Diego resiliente. El que los grandes poderes lo quisieron pisotear, y que siempre regresó más fuerte y más querido. El que alivió el dolor de una guerra estúpida y que, con dos icónicos goles, le hizo más daño a los ingleses que lo que ellos le hicieron a los argentinos en las Malvinas. El Diego que inspiró a tantos niños en lograr cosas grandes, y que algunos de ellos hoy son los mejores futbolistas del planeta. El rebelde, que me enseñó a no aguantarle ni mierda a nadie, y que si tenía que empezar de cero, lo iba a hacer con dignidad . Me quedo con el Diego que pavimentó mi camino para poder ir a un Mundial. Es por eso que cito al «Negro» Fontanarrosa con esta célebre frase:

«Que me importa lo que Diego hizo con su vida, me importa lo que hizo con la mia»

2 respuestas a “AD10S, Diego”

  1. Avatar de Toni
    Toni

    Muy de acuerdo con vos, lo que incitó en toda una generación trabajadora. Siempre impuso su criterio y su carácter ante las autoridades que lo criticaron, utilizaron y corrompieron.

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  2. Avatar de Steph!
    Steph!

    Suuuper! El fútbol es el deporte más hermoso del mundo. Me encantó!

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